Cómo llevar un registro de las aficiones que no practicas a diario
Algunas aficiones dependen de que coincidan el buen tiempo, tu agenda y tus ganas. Puede que hagas senderismo varias veces un mes y ninguna al siguiente. Un registro sencillo de actividades te permite recordar esas salidas sin decidir con qué frecuencia deberían ocurrir.
Anota cada ocasión y guarda alguna nota que merezca la pena releer. La pregunta útil suele ser «¿Cuándo saqué tiempo para esto por última vez?» más que «¿Lo he hecho hoy?».
Elige actividades que quieras recordar
Escoge unas cuantas cosas cuyas fechas te gustaría conocer. Un evento general como «Hacer senderismo» muestra el intervalo entre dos excursiones cualesquiera. Uno más específico como «Recorrer el sendero del lago» te dice cuándo visitaste ese lugar por última vez.
Ambas opciones sirven. Decide qué pregunta te importa antes de añadir una lista larga de rutas o proyectos.
| Actividad | Una nota para la próxima vez |
|---|---|
| Hacer senderismo | Nombre de la ruta, punto de partida y una parada favorita |
| Pasar una tarde pintando | Tema, materiales y dónde lo dejaste |
| Visitar un museo | Nombre de la exposición y algo sobre lo que quieres leer |
| Tomarte un día libre | Qué decidiste hacer ese día |
| Hacer una escapada de fin de semana | Dónde te alojaste y un lugar al que volver |
Guarda las fechas junto a los recuerdos
En Last Time, añade un evento y elige su fecha más reciente. Cuando vuelvas a hacer la actividad, márcala como hecha y añade una nota. Puedes abrir el historial para consultar entradas anteriores en lugar de sustituir el recuerdo anterior por el más reciente.

Puedes poner una foto de portada al evento para reconocerlo más fácilmente. Escribe una nota específica de esa ocasión: una ruta que te gustó, un material que probaste o el siguiente pequeño paso de un proyecto.
¿Qué cuenta como practicar la afición?
Usa una definición que facilite mantener el registro. Si «Pintar» significa cualquier sesión en la que cogiste un pincel, registra eso. Si quieres las fechas de los cuadros terminados, crea otro evento llamado «Terminar un cuadro».
Evita reiniciar el contador de una actividad realizada solo porque hayas planeado la próxima salida o comprado materiales. Guardar los planes en el calendario y las actividades realizadas en el registro facilita interpretar el historial.
Deja que el contador te dé una idea
Un intervalo largo puede recordarte algo que te gustaría volver a hacer. También puede reflejar una época ajetreada o un cambio de intereses. La cifra no tiene por qué convertirse en una fecha límite.
Para consultar una fecha antigua, prueba la calculadora de días transcurridos. Para mantener un historial en tu iPhone o iPad, añade la actividad a Last Time.
Si sueles hacer la actividad con otra persona, también puede servirte un registro de llamadas y encuentros al organizar la próxima salida.